viernes, 7 de junio de 2013

Ensayo: "La transformación de la identidad a través de Internet"

El tema de la identidad siempre ha sido tema de discusión, pues siempre ha interesado saber quiénes somos y porque necesitamos una identidad. Nuestro yo se conforma a partir de la adaptación del ser al medio. Puede que algunos de los factores implicados en la construcción de nuestra identidad social sean reconocibles en la formación de nuestra identidad virtual. Por tanto se pueden establecer un paralelismo entre la vida real y la virtual que conlleva a patrones comunes de identidad en el individuo. La identidad virtual es fluida; se basa, al igual que la social, en ajustes provocados por la naturaleza de las circunstancias. La fluidez de la identidad, así como de nuestra sociedad, es una vía de adaptación al mundo.

En la red, adoptamos la identidad que aparece en nuestra pantalla e incluso nos apropiamos de ella, consciente o inconscientemente, identificándonos con ella. Con frecuencia cómo nos comportamos, virtualmente hablando, no tiene ninguna relación con cómo lo hacemos cotidianamente. Si en algo se caracterizan las comunidades virtuales es, precisamente, por la fragilidad y la temporalidad de la comunicación. No obstante, no se debe pasar por alto la importancia de la rutina  de nuestras conductas y esquemas de pensamiento en la red. Una vez cubiertas las necesidades básicas, desarrollamos necesidades y deseos más complejos orientados hacia la autorrealización.

Las actitudes, además de estar determinadas por creencias, predicen conductas cuando están bajo el control de la voluntad, siempre y cuando se encuentren en un mismo nivel de especificidad. Además, la intención de realizar o no realizar una conducta viene determinada, por un lado, por las creencias de lo que creo que debo hacer y, por otro, la percepción que tenemos sobre lo que creo que otro individuo creen que debo hacer.

En la identidad virtual confluyen tanto fenómenos de identidad colectiva como individual o personal.  Pero el estudio de la identidad virtual se da del análisis de otros componentes, tales como nuestros comportamientos en la red así como el entendimiento del cuerpo virtual como parte esencial de nuestra identidad. Podemos entender que la identidad virtual no es más que un resultado adaptativo del individuo a las nuevas circunstancias y a la naturaleza del contexto. En la red podemos cambiarnos de nombre, de edad, de color de piel o de apariencia, adoptando tales identidades que, a priori, sólo afectan al individuo. Pero no siempre es así. En las redes sociales, por ejemplo, mentimos en cuanto a nuestra identidad y se acepta. No nos importa, total, seguramente no conoceremos nunca a esa  persona. Tampoco nos sentimos responsables de su sufrimiento si se siente engañado/a con nuestras  acciones ya que, total, no lo vemos, no lo padecemos. Alimentamos identidades imaginarias que forman parte de nuestro yo, nos apropiamos de ellas por momentos. Y quizás no sean tan duraderas, ni se desvanezcan tan rápido en nuestra persona como lo que dura nuestro computador encendido.




2 comentarios:

  1. No posee faltas de ortografía; cumple con los caracteres incluyendo el titulo y los espacios; posee una estructura y coherencia; adecuación a los temas además es actualizado, originalidad en cuanto a estructura o tema no identifique. Pero hay una idea que me da vuelta cada vez que lo leo.
    "La identidad virtual es fluida; se basa, al igual que la social, en ajustes provocados por la naturaleza de las circunstancias. La fluidez de la identidad, así como de nuestra sociedad, es una vía de adaptación al mundo".
    no comprendo que quieres decir.

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  2. Tiene gran coherencia lo que dices en este artículo, me parece real lo que dices que las personas se forman una identidad diferente o ficticia a través del pc y del internet, según lo quien desea ser.

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